Objetivo Kiwi

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La mitad de Objetivo continúa, casualmente, aquí. Porque hay que seguir leyendo. Y, claro, la manía de contar.

Estamos tristes. Objetivo Lima, como todo en la vida, ha llegado a su fin. Lo que fue poco a poco creciendo a partir de una imaginaria ilusión que surgió en las conversaciones de messenger en Bélgica, allá por 2007 se transformó inesperadamente en lo que (de momento) es el viaje de nuestra vida. De las conversaciones de Lieja, cuando empezamos a soñar con un viaje de este tipo, esto es todo lo que hemos hecho, lo habéis seguido día a día en “Objetivo Lima” y aquí queda.

Ha sido el curso académico más aprovechado desde que empezó nuestra formación. Hemos aprendido mucha geografía visitando países, ciudades, cadenas montañosas, ríos, glaciares, etc.  Las matemáticas han estado con nosotros día a día, y cuadrándolas muy bien hemos conseguido que nuestros ahorrillos nos durasen hasta el final. Hemos practicado todos los idiomas que conocemos. Hemos oído distintos acentos de español y aprendido mucho vocabulario que desconocíamos. Gracias a Couchsurfing hemos aprendido mucha sociología tratando muy de cerca a personas de culturas y formas de pensar muy distintas.

Nos hemos bañado en playas, hemos escalado montañas, accedido a glaciares, dado paseos por bosques espectaculares, reído, hemos visto algunas maravillas del mundo, nos hemos divertido, hemos probado muchísimos tipos de comida distintos, hemos conocido a mucha gente. Hemos aprendido muchísimo.

No existe adjetivo para calificar nuestra experiencia. Es más que increíble, es más que genial, es más que impresionante… ha sido: de puta madre.

Pero nada es eterno. Al año que viene nuestras vidas se volverán a parecer a las de la mayoría de los mortales. Estudiaremos, tendremos horarios, obligaciones y nos faltará la libertad de poder hacer día a día lo que realmente nos apetece y gusta.

Esto ha sido una pequeña introducción al apasionante mundo de nuestro planeta. Queremos recorrerlo, disfrutarlo y conocerlo, y esto, no ha hecho más que empezar. Tenemos muchas chinchetas clavadas en el mapa mundi como próximos objetivos.

Objetivo Lima termina y empieza un paréntesis, no sabemos cuánto durará y si durará lo mismo para cada uno, pero sabemos que volverá a haber otro blog, otra página, otro itinerario y otra aventura.

Ya publicamos unas estadísticas parciales cuando terminó la primera parte de esta viaje: “Objetivo Lima”. Ahora llega el momento de publicar las estadísticas finales de este blog que termina y que ha roto todas las previsiones y ha sobrepasado todo lo que podíamos imaginar cuando, doce meses atrás, decidimos crearlo.

A día de hoy, justo antes de escribir esto, el contador refleja 97.173 visitas. Estas son las visitas desde septiembre, en realidad, serían muchas más de cien mil si contáramos las que tuvimos cuando el blog todavía estaba en Blogspot y no en WordPress. Sabemos que gracias no es suficiente, pero es todo lo que podemos decir. Esto, evidentemente, se ha salido de madre. Habéis pasado por este humilde blog más de cien mil veces a ver cómo iba nuestra aventura: nos parece increíble.

Gran parte del éxito se lo debemos a Lonely Planet, que nos nominó (gracias a vuestro votos) a mejor blog de viajes del mundo en español y a los más de 30 medios de comunicación que se hicieron eco de la noticia (ABC, Cope, Hoy, Periódico de Extremadura, 20 minutos, Vanguardia…). El mes de marzo sumamos 44.807 visitas, el día de más tráfico fue el dos de éste mes, cuando el diario HOY nos hizo portada de su edición. Llegamos, en sólo 24 horas, a las 11.690: ¡¡Más de ocho visitas cada minuto!! Ese día WordPress nos reconoció como el tercer blog de mayor tráfico, sólo por detrás de los blogs de Fama ¡A bailar! y de Windows 7.

En total hemos escrito 305 posts que han recibido 1133 comentarios por vuestra parte. Muchas gracias a todos los que os habéis animado a escribir. Los comentarios son lo más difícil de conseguir y es lo que más anima a seguir.

Hemos estado durante este curso en cuatro continentes (nos ha faltado África) y un total de 16 países entre los dos (de Bélgica y Portugal no hay fotos porque no entraban propiamente en la ruta de “Objetivo”)

Muchas gracias a todos. Ha sido un placer compartir nuestro viaje con vosotros.

Después de cenar con Flora y pasar una última noche en el hostal, a las cinco y media de la mañana empezó el movimiento y fui hasta el aeropuerto de Londres-Gatwick donde a primera hora de la mañana salía el vuelo número 21 que he tomado este curso y que debe ser, hasta el 14 de Agosto, el último que tome de momento.

A la una en punto del mediodía mi padre me estaba esperando en Madrid-Barajas y pude decir (con ganas) que había vuelto a casa.

En los próximos días os ofreceremos todas las estadísticas del viaje (países visitados, días de viaje, y todo tipo de datos logísticos) y, por supuesto, todas las estadísticas de este blog que ha superado todas las previsiones imaginables.

Estamos preparando también un video final con nuestras fotos favoritas que seguro que no os queréis perder.

Home, sweet home.

Flora

Flora

A las cinco menos cinco de la mañana cogí un taxi al aeropuerto de Dubai, a las ocho menos cuarto salió el vuelo que, seis horas más tarde de dejo en Heatrow, Londres.

He visto, probablemente, la últimas cuatro finales de la copa de Europa que ha disputado el Barcelona (la del 92 en Wembley, la del 0-4 del 94 que perdimos, y las dos útlimas contra Arsenal y Manchester). El caso es que las dos primeras (tenía 7 y 9 años) no las recuerdo. La casualidad ha querido que las dos últimas, ganadas y que recuerdo perfectamente, las haya visto en Reino Unido, y las dos han sido contra equipos ingleses. Esta segunda vez estuve viendo el partido en el salón del hostal, con un chico alemán y otro italiano así que, con muy poco ambiente. Pero bueno, lo importante es la victoria, aunque al Barça (equipo del que sigo siendo pese a todo) parezca darle igual tener seguidores que no son ni independentistas ni catalanes.

Lo fundamental de mi estancia en Londres es que pude reunirme (¡por fin!) con Flora, una de mis mejores amigas de Cardiff a que no había podido volver a ver desde la nochevieja de 2006, cuando nos juntamos en el País Vasco Francés para celebrar el cambio de año. Sólo pasamos juntos una noche pero nos dio tiempo a ponernos al día (desde que dejo Cardiff y terminó la carrera ha estado un año trabajando en Sudáfrica, otro en San Francisco y ahora trabaja en Reino Unido) y poder recordar tiempos pasados y (muchas veces) borrosos como fueron los de Cardiff. Espero que no vuelvan a pasar tres años hasta la próxima.

Derek

Derek

Derek es el primero por la derecha. Los otros dos son Carlos, un médico también couchsurfer que alojaba a Isabel, amiga suya de Costa Rica.

Derek fue mi couchsurfer en Dubai. Es enfermero en el hospital americano y siguió en la línea de los últimos couchsufer: perfecto. Me consiguió una gran rebaja en el tour del desierto y contactó con otro couchsurfer de Dubai que no trabaja por las mañanas para que me enseñara la ciudad en su coche así que… perfecto.

Sólo estuvimos dos noches juntos pero las aprovechamos al máximo. Cuando me perdieron la maleta se encargó de todos los trámites y de llamar al aeropuerto para recuperarla. Muchísimas gracias también por eso. Ya sabes donde tienes couchsurfer ahora: en Plasencia.

No me ha gustado. Lo siento, pero tengo que ser sincero. Igual que este blog esta lleno de “increibles” y de “maravilloso”, Dubai me ha parecido la ciudad menos interesante que he visitado, un borrón en un viaje casi perfecto. Lo mejor sin duda ha sido el Couchsurfer, Derek, que me ha tratado a cuerpo de rey y en cuya casa he estado como un señor.

Siete estrellas

Siete estrellas

La cosa empezó un poco mal porque, aunque yo llegué sin problemas y el vuelo con Emirates fue de lujo, como siempre, mi maleta se quedó en Bangkok. Puse la reclamación y me fui a casa. A las dos horas llamaron a Derek, mi couchsurfer (que se ocupó de todos los trámites) y le dijeron que mi maleta estaba localizada en Bangkok y que llegaría a media noche. Le preguntaron que cuándo quería recibirla y a la mañana siguiente un taxi de Emirates me la trajo a casa sin ningun problema y con todo dentro.

Dubai es (no necesariamente en este orden): artificial, desproporcionada, extravagante, falsa y, sobre todo, hortera. El objetivo principal de la ciudad es tener lo mas grande de todo. La visita turística consistió en dos centros comerciales (uno de ellos el más grande del mundo, por supuesto) y hoteles. Los hoteles están todos en recintos privados, incluyendo su playa, así que no te puedes acercar mucho. Los centros comerciales son una copia de Terra Mítica. Imitan todo (Grecia, China, Turquia…) y todo resulta una impostura. Dentro de los centros comerciales (uno de ellos lo recorrimos en cochecito) encuentras pistas de esquí, pistas de patinaje (amenizada con la pantalla más grande del mundo), el acuario con la pieza de cristal más grande del mundo (dentro había, entre otros miles de peces un banco como de 20 rayas y varios tiburones), etc. Por supuesto, estan a punto de terminar el edificio más alto del mundo. Una estructura de media milla naútica de alto (818 metros, creo recordar). En fin… yo no he conseguido verle el encanto a Dubai por ningun sitio, la verdad. Y los 45 grados de media tampoco ayudaban.

Otra cosa distinta fue el desierto de Arabia, que pude visitar gracias a Derek (que me consiguio un tour tirado de precio). Me recogieron en casa junto a otra couchsurfer de Costa Rica (Isabel, médico, esta visitando a un amigo en Dubai) y nos llevaron al desierto. Estuvimos como media hora atravesando las dunas en un 4×4 a toda velocidad. El conductor es profesional, pero en más de una ocasion tienes la sensacion de que vas a volcar. Estuve a un tris de vomitar pero finalmente todo quedo en un susto y un terrible mareo del que me costó tiempo recuperarme. Después de “dunear” un rato fuimos a una granja en medio del desierto donde estuvimos viendo camellos, bueno, camellas porque los machos están encerrados y es mejor no acercarse. Por último, mientras anochecía, nos dirigimos a un pequeño recinto de madera en medio de las dunas donde nos esperaba una cena de buffet libre con decenas de platos típicos árabes todos de muy buena calidad (cuscus, cordero especiado, pollo a la brasa, muchas verduras guisadas…) y un espectáculo de danza del vientre. Todo el tour fue una pasada.

Victor

Victor

Me quedaba un día mas en Dubai en el que ya no tenía planes, así que decidí adelantar mi viaje a Londres un día. El miércoles a las cuatro y media de la mañana dejé la casa de Derek rumbo al aeropuerto de Dubai.