Objetivo Kiwi

El sábado regresamos de Siem Reap (Camboya) a Bangkok (Tailandia) despues de pagar 25 dólares americanos en la frontera camboyana por dejar el país. Un impuesto que es, como tantas cosas en este mundo, descabellado. 25 dólares en Camboya son como si por salir de España te cobran 200. En fin, a Rob le “cobraron” 10 dólares de más al pedir el visado en la llegada por una razón de peso: su pasaporte tiene demasiados sellos. Los países tercermundistas es lo que tienen: directamente proporcional a su belleza es su corrupción y desidia. Y Camboya es precioso.

En Bangkok estuve dia y medio e hice más bien poco. El sábado por la noche había una fiesta couchsurfer así que nos reunimos como 10 ó 12 y fuimos a cenar y a tomar algo por la zona nueva de la ciudad. La verdad es que los couch surfers de Bangkok se lo montan muy bien: todas las semanas organizan algo y es una gran forma de conocer a otros couchsurfer, que generalmente son gente que viaja muchísimo. En el grupo, por ejemplo, había una chica que había estado trabajando hace unos meses en Afganistan y Pakistan.

El domingo por la noche, después de visitar otra vez el bazar nocturno y hacer unas últimas compras, me fui al aeropuerto, mi vuelo a Dubai salía a las 2:30 de la mañana.

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Un buen par de...

Un buen par de...

A ver si titulando un post “Sexo y fotos curiosas” las visitas se disparan. Internet es algo más que páginas pornográficas, lo sé, pero poco más :-D

En fin, aquí dejo las últimas fotos de Angkor (ya no doy más la brasa). Algunas fotos curiosas: una foto del chófer y el tuk-tuk, la impagable foto del niño respostando la moto con botellas de White Label… y tres fotos con relieves de los templos.

Paseo

Paseo

Aquí dejo algunas de mis fotos favoritas de Angkor:

Preah Khan

Preah Khan

El lío de fotos de Angkor que hay en mi cámara es importante, así que he seleccionado sin más las que más me gustan para irlas subiendo al blog y darles salida. Me hubiera gustado poder organizarlas por zonas pero es imposible, y más ahora que ya llega la útima semana de viaje y cada día casi estoy en un sitio diferente. Espero que disfrutéis de las imágenes, en cuanto pueda subiré algunas más con cosas curiosas y esculturas y bajo relieves, que también hay para dar y regalar.

En las fotos he ido comentando lo que recuerdo así que os invito a irlas viendo tranquilamente y leyendo los comentarios.

Breve inciso en los post sobre Angkor para explicar algunas cosas importantes sobre Camboya:

1- Todo tiene un precio. Ese precio es falso. Hay que regatear hasta la muerte y, consejo principal, empieza por un cuarto de lo que te pidan o menos. Aquí es todavía peor que en Tailandia.

2- Good price for you, sir significa: como entres al trapo te la vamos a clavar, pringao. En serio crees que alguien, por tu cara bonita, te va a hacer un precio especial. Sigue soñando.

3- La mayoría de los vendedores, sobre todo en los templos, son niños. Eso significa dos cosas, son cuatro veces más pesados que los adultos y te pueden jugar fácilmente la carta del: buy, buy, to go to school. Es triste decirlo, pero no van a ir al school por mucha pasta que les sueltes. Hay miles de niños por Angkor.

4- Mi amigo Rob se quedó en el taxi (él no sabía que se lo había quedado en el taxi) un maletín con el ordenador portátil, el móvil y alguna historia más. Llamó al taxista para ver si sonaba la flauta y el taxista le dijo: sí, lo tengo, ahora mismo te lo llevo. Y a los cinco minutos recuperó sus pertenencias. Ese señor cobra 10 dólares o menos al día (los días que tiene la suerte de coger un cliente). Lo que había en el maletín superaba los 1000 euros.

5- Si notas que te estás empezando a fundir y que las piedras de los templos se te pegan a las manos, es hora de volver a casa. Probablemente sea mediodia.

6- Se rumorea que que la carretera entre Camboya y Tailandia no se arregla (actualmente está en unas condiciones penosas) por que una aerolínea soborna al gobierno de Camboya para que no la arregle. Me lo creo.

Cara

Cara

Los segundos templos que visité fueron los de Angkor Thom, un conjunto que alberga cuatro construcciones principales: el templo Bayon, que es sin duda mi favorito, la llamada Terraza de los Elefantes, la Terraza del Rey Leproso (se llama así debido a la misteriosa estatua que se encontró aquí y que no se sabe si representa al dios de la muerte o al rey que la construyó y que se sospecha que murió de lepra) y el templo Baphuon.

Incluiré algunas fotos de los otros tres sitios en los sucesivos post, he querido dedicar uno completo a Bayon porque, ya digo, es mi favorito, es el que más me ha impresionado y me parece sin duda el más bonito.

Fue construido por el rey más importante de la historia de Angkor, Jayavarman VII (1181 – 1219) y está situado justo en el centro del recinto. Los muros que rodean Angkor Thom (que no es más que una de las muchas partes que componen la ciudad de Angkor) miden 12 kilómetros (!!). En el centro exacto de la ciudad esta Bayon, un complejo templo plagado de torres que albergan 216 gigantescas caras. Como dice una guía que he leído: “Qué mejor manera de tener vigilados a tus súbditos?”

Bayon

Bayon

Desde lejos, y un poco también en fotos, parecen montones de piedras pero cuando estás dentro, caminando entre todas esas caras inmensas que te miran… El primer día (éste y Angkor Wat son los únicos templos que he visitado los dos días que he estado en Angkor) tuvimos la suerte de que no había casi nadie visitando la ciudad (contamos 5 personas) así que pudimos caminar a nuestras anchas y solos por todos los recovecos.

Una ventaja actual de Angkor, que probablemente termine cambiando muy pronto es que puedes meterte por donde te dé la gana. Excepto en Angkor Wat, no hay prácticamente habitaciones cerradas en ningún templo y puedes subirte a los tejados, trepar por los muros, entrar a todas las habitaciones (los templos, varios de más de 500 metros de largo, os podéis imaginar el número de habitaciones que tienen). Explorar Angkor Wat en su totalidad es imposible, seguro que la gente que trabaja allí aún no ha entrado en todos los sitios que se puede entrar. Dos días, como hice yo, no das más que para un vistazo general de las dos zonas más importantes, hay otras dos zonas con numerosos templos que ni siquiera tuve tiempo de visitar.

Bayon, a parte de las 216 caras, tiene 1200 metros de bajo relieves con más de 11.000 figuras esculpidas).

Angkor Wat

Angkor Wat

Por fin. He visitado Angkor, la que según muchas personas que me he encontrado en el camino en estos siete meses dicen que es la principal maravilla del mundo (un tipo decía que junto con las pirámides de Egipto). El caso es que puedo confirmar y confirmo que, de todo lo que he visto hasta el momento en mi vida, los Templos de Angkor son lo más impresionante que he visto nunca. A su lado, Machu Picchu es como la caseta del perro al lado de un chalet con piscina. No, es broma, no me entendáis mal. Machu Picchu es increíble y merece la pena ser visitado sí o sí, pero Angkor es otra cosa. La desproporcionada proporción de la maravilla camboyana hace que todo lo demás parezca menor. Hay dos circuitos principales para recorrer los templos: el corto, que tiene 17 kilómetros; y el largo, que tiene 26.

Hay quien alquila bicicletas para recorrerlo, opción que a mí me parece un suicidio dadas las temperaturas infernales que hay en esta zona. Se suda estando en un tuk-tuk, no me quiero ni imaginar lo que tiene que ser ir en bici. Debe de ser la gente esa que luego se siente súper bien por el esfuerzo realizado… Nosotros optamos por el tuk-tuk, que en Camboya, a diferencia de Tailandia, es una motillo a la que le enganchan un carro con un tejadillo (fotos próximamente).

El primer día estuve con Rob, que quedo tupido de templos con esta primera jornada, el segundo (hoy) me he ido yo solo. De cinco de la mañana a doce y media del mediodía la primera vez y de seis a tres la segunda. Yo no me he cansado de ver templos, de hecho, volvería otro día más si pudiera. Las horas pueden parecer un poco descabelladas, pero, creédme, visitar algo en esta zona del planeta después de las doce del mediodía sí que es descabellado. Este segundo día me he quedado más porque era el último y no podía dejar de ver los templos.

Conservo un total de 500 fotos. He hecho más, quinientas son las que me quedan después de haber borrado las que no me gustan.

Angkor Wat III

Angkor Wat III

La mejor manera que se me ha ocurrido de publicar las fotos es por zonas, así que aquí dejo las de Angkor Wat (wat, recordad, significa templo). Es el más grande e impresionante, pero no es mi favorito. Además, la parte central esta cerrada al público por reformas.

Estos días voy a tener bastante movimiento (mañana vuelta a Bangkok y el lunes de madrugada a Dubai) así que voy a tener un poco difícil lo de actualizar, pero prometo que intentaré intentarlo.